Karate en el adulto mayor

BENEFICIOS DEL KARATE

COMO ACTIVIDAD FÍSICA EN LA TERCERA EDAD

Una vez aceptada la práctica de Karate por las personas de edad avanzada. Qué aporta el entrenamiento físico regular?

1.- Aparato locomotor.

Las propiedades contráctiles de los músculos senescentes afectan la coordinación general. Estos músculos requieren un estiramiento menor que los músculos jóvenes para alcanzar la tensión muscular máxima.

La resistencia del sujeto de edad está disminuida, pero para otros ejercicios no demasiado largos  no ha sufrido modificación, por lo que el trabajo de Kihon  con pausas intercaladas es muy beneficioso.

La fuerza de los principales grupos musculares decrece por lo tanto, resulta importante un mantenimiento físico dosificado, moderado, regular. Y sobre todo, con mucho sentido común.

2.- Aparato cardiovascular.

El entrenamiento regular, moderado, permite un descenso de la presión arterial en el esfuerzo, y asimismo un descenso de ésta en reposo. Por lo tanto, en entrenamiento diario influye favorablemente en las cifras de la presión.

3.- Aparato respiratorio.

Es importante saber que la capacidad respiratoria representa un factor limitante del ejercicio en los sujetos de edad.

La reserva ventilatoria está, es cierto, muy disminuida pero aún es suficiente para abastecer del oxígeno necesario para un esfuerzo máximo (relacionado con la edad del sujeto).

Hay que enseñarles a respirar correctamente, el realizar los diferentes tipos de respiración. Ibuki, nogare e ibuki-nogare, y los diferentes tipos de katas respiratorios (sanchin, tensho ). Les ayuda grandemente a concentrarse en la respiración.

El karate adaptado, como ejercicio físico es una medida preventiva sencilla y eficaz contra la insuficiencia respiratoria. Con el trabajo de karate hay un aumento de la presión arterial pulmonar. La zona superior del pulmón será irrigada de nuevo. El vértice vuelve a ser funcional.

Es necesario tratar de mejorar la estática de la columna vertebral, la herramienta más eficaz es el entrenamiento de las diferentes posiciones sin bajar demasiado, pero haciendo especial  énfasis, al mantenimiento recto de la columna vertebral.

Hay que insistir en el trabajo de orientación – trabajo perceptivo –motor y sensitivo-motor, ejercicios de coordinación, puño-pierna, defensa-ataque, etc. los propios del karate en general, así como los ejercicios de equilibrio.

Motivación: Conducirlos a hacer proyectos, desarrollar la curiosidad. El perfeccionamiento cualitativo de las funciones, paliará, entonces, el deterioro cuantitativo. Las neuronas tienen la capacidad de aprender, mediante el trabajo propio del karate, en el que se requiere un aprendizaje  teórico-técnico y teórico-físico.